Movilización contra la dictadura y por la democracia

Castigar a los opresores de la humanidad es clemencia, perdonarlos es barbarie.

~ Robespierre


Ibagué ha sido una de las ciudades donde han ocurrido grandes movilizaciones y plantones. Como nunca antes lo habíamos evidenciado, ocupar las calles se convirtió en una constante. La movilización social pasó de ser momentánea a tener un perfil constante.

La Jornada de Paro que arrancó el 28 de abril es la expresión de todo el descontento de la ciudadanía, que pasó de la indignación a la dignidad. Cansados y cansadas de los malos gobiernos en sus diferentes escalas (nacional, departamental y municipal), la gente del común y corriente se lanzó a las calles sin miedo, expresando contundentemente las problemáticas que nos aquejan como sociedad. Ahora, debemos mirar cómo hacer de la protesta una acción permanente con miras a lograr un gran paro municipal.

El paro tiene la posibilidad de ser escalonado. Por medio de acciones recurrentes y organizadas podemos superar el espontaneismo. Encontrar diferentes puntos de encuentro en la ciudad es una necesidad, pues es posible descentralizar la llegada de las movilizaciones a un punto fijo. Esto abre la posibilidad de realizar asambleas territoriales donde la participación ciudadana y las decisiones directas conduzcan a crear una agenda programática de largo aliento. La descentralización también nos da la oportunidad de bloquear diferentes puntos de la ciudad. El objetivo del paro debe permitir que el bloqueo sea permanente. Ese sería el escenario deseado. Hagamos de todo el 2021 un escenario de paro social, rebelde y popular.

La extrema derecha bajo el manto del clan Barreto no la tiene fácil para sostener su control y dominio en la región. Sus divisiones internas resquebrajaron lo que no habían previsto: la falta de confianza entre sus colectividades y su relación con la población. La percepción de la ciudadanía frente al alcalde Andrés Fabián Hurtado es desfavorable, ubicando al mandatario local como uno de los peores del país. La era del bipartidismo tradicional Liberal-Conservador en la región no arroja los mejores resultados, haciendo necesaria de esta manera la superación de las castas políticas para avanzar en procesos democráticos amplios, participativos y a su vez representativos.

Durante las jornadas de movilización y protesta en Ibagué, el tratamiento por parte de Hurtado ha sido contra-insurgente. La criminalización de la protesta y la brutalidad policial ha sido felicitada por el mandatario local, haciendo de Ibagué incontables tristes noches de los lápices. Muertes, heridos, detenidos y desaparecidos es el saldo en más de ocho días de protestas. El abordaje de la protesta además de ser contra insurgente, en el fondo, devela el carácter dictatorial y fascista por parte de los gobernantes desconociendo por completo el Estado Social de Derecho consignado en nuestra carta magna constitucional.

“La dictadura en curso necesita de un alto y sus voceros no merecen una posición como mandatarios a nivel territorial o a escala nacional. Exigir la renuncia de los gobernantes autoritarios es una vía pacífica y democrática en un momento convulso. De esta forma, los del común y corriente podrán decidir sobre su presente y futuro inmediato”. ¡Dictadura o Democracia!

Rafael Aguja
Rafael Aguja
Sociólogo, conspirador y pesimista; amante del rock extremo, militante de la vida cotidiana y soñador de causas perdidas. Odio la competencia y lucho por la dignidad de los pueblos de nuestra América.