Ludoteca popular Lxs Hijxs del maíz

A través del juego, la lectura, el yoga, la meditación, la pintura, la música, los títeres y el origami, hemos explorado la experiencia de educar desde las formas más alegres para lxs niñxs, así como para las docentes y voluntari@s; ha sido un quehacer desde el placer de ver la inquietud por lo nuevo y justo, lo sensible, como el ser el bosque o el mar, como el escuchar atento a otr@, tener confianza en mí compa, o el observarme sin juzgarme.


Ha nacido la Ludoteca popular Lxs Hijxs del maíz, ha nacido en el Marco del paro Nacional que inicio el 28 de abril de 2021, nace en respuesta a la necesidad como madres que creemos en las luchas que pretenden un país más justo, más seguro, más verde, más feliz para las niñas y los niños, como madres que deseamos salir a las calles a apoyar la protesta y no contamos con un espacio seguro y de aprendizaje para dejarles. Nace desde el corazón, para los corazones que laten y se indignan ante las injusticias; un espacio para que a través del juego puedan aprender y descubrir sus talentos y nuevas formas de relacionarse.

Nace un 12 de mayo de un año herido por las constantes e inexplicables muertes y desapariciones que oscurecen despertares y suscitan rabias y lágrimas de impotencia ante una sociedad y un estado indolentes que invierten más en gases y balas para los jóvenes que en educación; nace de la necesidad de que a pesar del miedo queremos salir a las calles, por nosotr as, por ellas y ellos, que como madres cansadas de la lucha diaria y los sueños rotos, los propios, los de las comadres y compadres, alzamos nuestros puños y deseamos con bien volver a casa y tener un espacio para nuestros chiquis, un espacio de amor, de cambio, de educación, de juego y de risas, un espacio de reconciliación y color. Son ya 26 días del nacimiento de este lindo proyecto que nos ha llenado de esperanza, sueños y alegría el existir. La esperanza en la niñez, en la semilla.

A través del juego, la lectura, el yoga, la meditación, la pintura, la música, los títeres y el origami, hemos explorado la experiencia de educar desde las formas más alegres para lxs niñxs, así como para las docentes y voluntari@s; ha sido un quehacer desde el placer de ver la inquietud por lo nuevo y justo, lo sensible, como el ser el bosque o el mar, como el escuchar atento a otr@, tener confianza en mí compa, o el observarme sin juzgarme; valorar el calor de sol, del ciclar de la luna, así como todos los habitantes del planeta, inquietarme por la magia en las páginas de un libro o el tesoro de la creación con mis manos a través del papel, sentir curiosidad por las semillas y las formas de obtener frutos de la tierra en nuestras casas. Pero la ludoteca no fue solo eso, fue despertar en muchos corazones el deseo de ayudar, de apoyar, de donar, de enseñar, encendió un fuego bonito de unión y conciliación en un deseo común, la sonrisa de los niños y las niñas y de alguna forma encendió una esperanza en medio de tanta desesperanza.  

Esperamos que el cambio sea una constante después de estos días de protesta e indignación, que Colombia despierte y nuestros muertos no sean en vano, que nuestros futuros sean más dignos y justos. La ludoteca transcenderá en el tiempo, y espera extenderse de forma itinerante y estable en muchas más localidades donde las madres, los niños y las niñas así lo necesiten, sin un ánimo más allá del educar popular, del cambio sembrar. Soñar con una ludoteca popular en cada rincón de nuestra ciudad no está mal, cuantos niños deseamos ver sonreír, leer, escribir y creer; cuantas madres deseamos algo más para ellos y ellas, madres luchadoras, vendedoras, trabajadoras sexuales, presas, estudiantes… Madres… solo madres que vivimos por nosotras y para nuestrxs hijxs…