Las jugaditas dentro del Pacto Histórico

¿Realpolitik o politiquería real?


En los últimos días, un pronunciamiento de un viejo cacique político perteneciente al Bloque de poder, generó inquietud en varios sectores políticos del departamento. Guillermo Alfonso Jaramillo anunció como “coordinador de la Colombia Humana-Mais en el Tolima” a Marco Emilio Hincapié Jr. Dicho anuncio, podría despejar, por un lado, las dudas respecto al nombre que encabezará la lista a la Cámara de Representantes del Pacto histórico por el Tolima, y, por otro lado, unificar el tan atomizado Pacto en las tierras de la Cacica Dulima.

Gustavo Petro, líder de la Colombia Humana y precandidato presidencial por el Pacto Histórico, visitó el pasado sábado 19 de noviembre, el municipio vecino de Purificación, donde expuso de manera un tanto general, el Pacto Agrario con productores de la región. En el marco de ese escenario, hizo aparición el líder más destacado del petrismo en el Tolima, Guillermo Alfonso Jaramillo quien, con un sorpresivo discurso, anunció a Marco Emilio Hincapié Jr. como el coordinador de ese sector político para el departamento del Tolima, despejando un poco las dudas sobre la división que había entre Jaramillo y los Hincapié -hijo y padre-.

Lo que se sabe acerca del anuncio, es que obedece a una maniobra de cara a las elecciones venideras por unificar la campaña del Pacto Histórico, ya que, como es sabido, se han venido presentando fisuras y contradicciones al interior del mismo. En esta maniobra, Jaramillo fungiría como enlace nacional mientras Hincapié, se encargaría de lo regional. Pero va más allá esta maniobra, puesto que, al declarar públicamente a Marco como el coordinador en el Tolima, también estaría dándole un espaldarazo a la intentona de este último por posicionar la candidatura de Nohora Ramírez dentro del Pacto, con el fin de convertirla en cabeza de lista a la Cámara de Representantes.

¿Jugada de ajedrecista?

Es probable que al tomar legitimidad y autoridad la coordinación de los Hincapié, también se despeje el terreno para las aspiraciones de la exdiputada liberal Nohora Ramírez y se le complique el camino a Sandra Martínez, hija de Rosmery Martínez y sobrina de Emilio Martínez (condenado por parapolítica) y quien estaba siendo propuesta por Jaramillo para ocupar la curul de la Cámara por el Pacto en el Tolima. De modo que, con esta jugada, podría anticiparse el nombre de Nohora Ramírez como la candidata que impondría este sector en el Pacto Histórico del Tolima.

A otra candidata a la que se le enredó su candidatura entre el Pacto es a la profe Marta Alfonso, que, aunque está respaldada aparentemente por el diputado Renzo García y una coalición de movimientos alternativos y sociales, está alejada de los poderes reales dentro del Pacto, pues quienes gozan de autoridad y legitimidad, están alinderados en nombres que les representarían réditos clientelares como Nohora Ramírez, Camilo Delgado (candidato del senador liberal Luis Fernando Velasco) y Sandra Martínez. Cuando revisamos la composición del Pacto Histórico en el Tolima, constatamos la presencia de gamonales, caciques y famiempresas políticas pertenecientes al bloque de poder que ha compartido el ejercicio del poder político, con algunas particulares excepciones que confirman la regla de la política clientelista.

A nivel nacional, no es sino simplemente ver la candidatura de Roy Barreras a la presidencia y la de su esposa al Congreso por parte del partido Alianza Democrática Afrodescendiente (ADA), dudoso partido que, como lo dijo hace un par de años el diario El Espectador, en el artículo Las sombras del controvertido ADA “Viejos caciques condenados por parapolítica estarían intentando revivir por medio de un movimiento que en el papel asegura defender a las negritudes”[1]. Hasta Benedetti y Luis Pérez, ex gobernador de Antioquia y quien ha estado relacionado con procesos judiciales por vínculos con la mafia y el paramilitarismo, como lo mostró PARES[2], así como otros dudosos personajes de la política nacional y regional, están aterrizando en el Pacto Histórico, que, de no cuidarse, terminará convirtiéndose en un verdadero Pacto Histérico. Con el sofisma de “sumar y no restar”, el de “hay que tener vocación de poder” o el de “para poder gobernar nos tenemos que tragar varios sapos”, quieren repetir lo de siempre, convertirse en idiotas útiles de la derecha, o dicho de otra manera, en cargaladrillos de otros.

La jugadita de Guillermo Alfonso quizás le permita posicionar una ficha que le sea útil, como cabeza de lista a la Cámara, ya que Nohora Ramírez, aunque es candidata de los Hincapié, es de estirpe liberal, hermana del ex alcalde y ex diputado por Cambio Radical Álvaro Ramírez y comparte su acumulado con su esposo Fernando Lozada, ex alcalde del municipio de Armero y quien participó en la lista al concejo del movimiento Firmes de Ricardo Ferro para las elecciones regionales de 2015. De hecho, mientras Lozada era alcalde de los armeritas, Nohora Ramírez era diputada por el Tolima, lo que le acarreó a esta última una inhabilidad en el 2010 impuesta por la Procuraduría por diez años. Ya veremos cómo se siguen moviendo las fichas en la política tolimense.

Eso que algunos llaman realpolitik, no es más que pura politiquería de la tradicional y más ramplona, es el eufemismo para decir política sin principios…Esperemos que quienes decidan sean las gentes del común y corriente y no los gamonales de siempre que de manera hábil están manipulando un Pacto que ya no parece tan histórico…


[1] Revista Semana, Las sombras del controvertido ADA, 12/10/19, disponible en la web https://www.semana.com/nacion/articulo/movimiento-ada-con-sombras-de-parapolitica/635861/

[2] Fundación Paz y Reconciliación -PARES-, Los amigos de Luis Pérez, 19/10/17, disponible en la web: https://www.pares.com.co/post/los-amigos-de-luis-p%C3%A9rez

Comité Editorial
Comité Editorial
Común y Corriente es una apuesta político-comunicativa, cuyo compromiso se inscribe dentro de una tendencia contra-hegemónica. Sus contenidos están en función de alimentar el debate sobre los asuntos públicos de Ibagué, el Tolima y Colombia, así como en procura de cimentar una fuerza social y política.